lunes, 13 de octubre de 2014

Sí, chupar una rana puede tener resultados alucinógenos… o matarte

Sapo Rhinella marina

Hace tiempo hablamos de que una educación muy estricta puede favorecer el consumo de drogas, pero… ¿y si a tu hijo le da por chupar ranas? No resulta algo muy común, pero sí es verdad que las sustancias que estos anfibios secretan por la piel pueden tener efectos alucinógenos. Ojo, no cualquier rana, la más habitual para estos fines es la Rhinella marina, originaria de Sudamérica. Y, aunque pueda utilizarse con objetivos lúdicos, lo cierto es que esta práctica es más peligrosa de lo que parece. Las sustancias ilegales suelen tener riesgos, pero… ¡una rana es mucho peor!

Sabemos, gracias a io9, que el compuesto responsable de los efectos alucinógenos es la 5-metoxi-N,N-dimetiltriptamina. Los que abusan de ella la suelen tomar purificada, no de la piel de una rana. Al parecer se experimenta un gran “subidón” y fuertes alucinaciones. Pero las ranas de caña no tienen interés en ser los “camellos” del reino animal. También secretan una toxina que afecta al corazón. De hecho, hay medicamentos con una composición muy parecida, pero las dosis se controlan con el máximo cuidado. En el caso de la rana, chuparla puede provocar taquicardias, convulsiones y hasta la muerte.

Por si fuera poco, otros compuestos de la piel de la Rhinella marina causan debilitamiento muscular y nauseas graves, así que no es buena idea eso de chupar una rana para divertirse un rato. De todas formas, ya hemos leído que en la naturaleza los delfines se drogan usando peces globo, así que lo de las ranas no es tan raro. De todas formas, si ves una, no se te ocurra chuparla: seguramente no te provocará ninguna reacción y si lo hace será muy peligrosa para tu salud. ¡Avisado quedas!

¿Qué opinas de este tema? ¿Alguna vez has tenido la idea de “darte un viaje” con un anfibio, o te parece algo absurdo?

Imagen | Brian Gratwicke

Aficionado a los cacharros desde pequeño, con el paso de los años la tecnología se ha convertido en mi día a día y en mi pasión. Amante de los LEGO (¡no son sólo para niños!), los videojuegos y los gadgets en general, todo lo que resulte novedoso e innovador despierta mi malsana curiosidad. Me podéis seguir en Twitter como @miguelregueira y en Google+ bajo mi nombre.